Para poder sonreír,
no solo debes mover
catorce músculos, no,
debes también ser feliz.
Para poder ser feliz,
debes aprender a amar;
debes saber respetar...
¡Debes saber sonreír!
Y para poder amar,
debes saber perdonar,
debes saber olvidar;
¡Debes saber comprender!
