En éste mundo lleno de maldad y de dolor,
necesito a alguien con mucho valor
que sea capaz de soportarlo todo,
que sea capaz de protegerme ante todo.
A donde yo voy, tú vas.
En donde yo estoy, tú estás.
Eres casi mi sombra,
quien me protege y me cuida.
Cuando estoy en problemas,
tú siempre me cuidas.
Eres casi mi sombra.
Eres mi guardaespaldas.
¡Gracias, oh Padre,
por quererme tanto!
