Voy vagando por el mundo
sin nadie que me comprenda.
Por las oscuras y frías calles me paseo,
buscando que comer
y a alguien que me pueda ayudar.
Soy como un ave viajera,
que sin rumbo fijo,
busco desesperadamente un lugar
en donde mis pesadas alas
puedan descansar,
y mi triste alma
deje de padecer.
¡Pedí ayuda,
y nadie me dio una mano!
Pedí un lugar en donde dormir,
pero ni siquiera
me dejaron trabajar.
Ahora amigo,
he aprendido una valiosa lección,
y la quiero compartir contigo.
¡Fui el rechazado,
el que no tuvo un lugar en donde dormir
más que en los callejones!
No tuve que comer,
y no pude comer
más que las soras de los demás.
¡Si no quieres ser
el rechazado por la humanidad,
debes estudiar!
No creas que el estudio es en vano,
pues te ayudará a ser alguien.
Ese alguien nunca vagará...
Ese alguien difícilmente sufrirá.
